“El Turco”

Si hay algo que se desprende de la Breve historia de México de José Vasconcelos, es que el proyecto de nación del Méjico posindependentista está basado en mentiras.

Sólo una nación de autoengañados pude hacerle monumentos al quiebre psicótico que padecieron los novohispanos que perpetraron la Independencia hace doscientos años. De idéntico modo, sólo una nación de autoengañados puede hacerle monumentos al quiebre psicótico que padecieron los mejicanos que perpetraron la Revolución cuando mi abuela era una niña.

En esta entrada me concretaré al escándalo que significa el hecho de que la memoria de un verdadero gángster, como lo fue el presidente Plutarco Elías Calles, de ascendencia libanesa (por lo que lo apodaban “El Turco”), le haya dado nombres a calles mejicanas y que incluso se le hayan erigido estatuas y monumentos.

De la vieja copia de la Breve historia que poseo el capítulo sobre Calles es el único capítulo en que, hace ya decenios, mi padre subrayó copiosamente varias líneas con su lápiz. He aquí unos extractos de lo que Vasconcelos escribió:

Plutarco Elías Calles

Inició su régimen de asesinatos y prevaricaciones el general Calles, el 1º de diciembre de 1924. Había prometido a sus íntimos aplicar al pie de la letra la Constitución del 17… y la persecución de la iglesia católica.

Cierto diario de la oposición fue asaltado por polizontes disfrazados de obreros. Uno o dos redactores fueron muertos a tiros… Personas de todas las clases sociales… eran sacadas de sus domicilios y llevadas a los cuarteles donde se consumaban las ejecuciones y se hacían desaparecer los cadáveres. A un joven acomodado de la ciudad de Monterrey lo había mandado fusilar Calles para demostrar “que también a los ricos sabía pegarles”…

Calles abría las puertas a los judíos de Nueva York que se han apoderado del pequeño comercio y de la industria al centro del país. La saña demostrada por el jefe del poinsetismo contra la ciudad de Monterrey parece explicable si se considera que es el único centro de la República en que fábricas, capitales, obreros y técnicos son exclusivamente mexicanos. Y no convendría al poinsetismo que toda la República se emancipase económicamente como Monterrey. El paso inmediato de la emancipación económica tendría que ser la emancipación intelectual y el retorno a lo hispánico. Contra todo lo tradicional se libraba una guerra secreta, implacable. Y para poder desarrollar tal programa sin estorbos, se recrudeció el terror en todas sus formas…

Nadie estuvo seguro en su vida ni en sus bienes con el régimen callista… Rufianes de una organización gubernamental profanaron altares… y se consumó la expulsión de más de doscientos sacerdotes españoles… Las escuelas particulares en que se enseñaba la religión católica fueron clausuradas… mujeres de la mejor clase social fueron azotadas en público por generales callistas; otras fueron entregadas a la soldadesca para ser violadas; entre los hombres capturados se hizo gala de castigos y mutilaciones dignas de África. ¡Nunca había corrido en el país más sangre y nunca llegó el oprobio a tanto!…

Por su parte, la prensa judíocapitalista y radical de todo el mundo, desarrolló una labor de engrandecimiento de la oscura personalidad de Calles… Según los cálculos del escritor judío Tanenbaum, apologista del callismo y portador de la medalla del “Aguila Azteca”, condecoración poinsetista creada por el presidente yankee-Americano Abelardo Rodríguez, la extensión de las tierras poseídas por los extranjeros a consecuencia de la Reforma y la Revolución es del treinta por ciento en total de la superficie… Pues cada vez que hacen una perrada, estas gentes del judíoizquierdismo mexicano, forzosamente han de embozarse en el manto de la pobre América latina que los ignora. Al mismo tiempo, los periódicos de Hearst, que habían difamado en grande a Calles, comenzaron a cantar las alabanzas de su fortaleza de estadista…

No faltaron serviles para quienes todo el poder lo ejercía el Jefe Máximo; en realidad, no había tal jefe máximo, sino que todos obedecían las órdenes del embajador Morrow… Era la primera vez que las finanzas de México se decidían de esta suerte en una embajada extranjera.

____________

Nota:

En la edición de 1944 que poseo, en el siguiente capítulo Vasconcelos pone el punto final a la historia de este “país envilecido hasta la médula”. 

Anuncios
Published in: on junio 16, 2011 at 5:18 pm  Dejar un comentario  

The URI to TrackBack this entry is: https://nacionalismocriollo.wordpress.com/2011/06/16/el-turco/trackback/

RSS feed for comments on this post.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: