Sobre Platón

Clarificación: Este es el original en castellano de una traducción que haré hoy para mi blog en inglés.

Las últimas palabras de Will Durant en la previa entrada fueron “Estudiemos La república”. Pero en esta entrada no voy a citar ningún pasaje del libro de Durant. Voy a dar mi opinión sobre esta obra clásica que nos legó la Grecia histórica.

En primer lugar, hay que reconocer que la raza de los griegos antiguos era del tipo nórdico. En The Fair Race hay dos artículos sobre el tema, uno escrito por un español y otro por un americano. Desde entonces la civilización se ha metamorfoseado tanto, especialmente en axiología, tecnología y demografía, que lo que plantea Platón podría tener vigencia sólo después del exterminio de todo no-blanco, como planteó William Pierce al final de Los diarios de Turner. El caso es que los griegos del mundo antiguo eran físicamente bellos, nos dice el artículo del mencionado español. En tiempos tecnológicos y de una explosión demográfica que, por culpa del cristianismo, invirtió los bellos valores del mundo clásico, sólo en una Tierra étnicamente limpiada lo que discutían los antiguos filósofos griegos podría volver a tener vigencia.

La tragedia de los arios me recuerda el significado del Anillo en la tetralogía de Wagner, símbolo que retomaría Tolkien. Ha sido la codicia aria lo que los cegó del hecho de que, usar a los no-blancos como si fueran capital, era suicidio a largo plazo. Esa es la moraleja que se desprende de las historias de la raza blanca de William Pierce y Arthur Kemp. Pero incluso desde el siglo XIX cierto sentimiento popular americano intuía el peligro, como se muestra en las pinturas de Thomas Cole. Un mundo con el Anillo destruido significa, en muchos aspectos, un retorno a las pequeñas ciudades: el objeto de estudio no sólo para Platón sino para Aristóteles. Para este último, una ciudad griega no debería rebasar los diez mil habitantes…

Ese es precisamente el objetivo de mis libros en español: después de tantos infiernos en “la Edad de Hierro Negra” como decía de adolescente, propongo un retorno a la Comarca por así decirlo. Por lo mismo, si hay algo que me duele al ver los sitios de los nacionalistas blancos es que están cortados de su pasado europeo. He hablado en este sitio sobre la música, pero no sobre la pintura. La siguiente es la pintura de Claude Le Lorrain (1600-1682) que aparece en la cabecera de mi página de Facebook:

En mi más reciente viaje a Londres, contemplé unos espléndidos lienzos de las pinturas de Le Lorrain en la Galería Nacional. Fuera de Londres y del mundanal ruido, algunos ingleses aristócratas de siglos pasados tomaron a Le Lorrain como paradigma para moldear sus extensas tierras, e incluso algunas edificaciones en el campo. Algo de esto alcanza a verse incluso en las películas de este siglo. En este bellísimo filme de 2005 por ejemplo, cuando Mr Darcy le declara su amor a Elizabeth, no pude contener mi admiración por ese lugar: ¡parece estar sacado de un cuadro de mi pintor favorito (véanse los últimos diez segundos de este clip de YouTube)! ¿Quién de los racistas contemporáneos tiene semejante contacto con su pasado visual?

Un auténtico racista debiera rechazar toda imagen de la cultura pop que nos vende la judería americana. Pero volviendo a Platón. Supongamos, sólo supongamos, que la raza blanca saldrá viva del apocalipsis que se avecina y que, en una Tierra ya sin orcos ni (((Sauron))), quisiera reconstruir su civilización. En una Tierra despoblada y sólo con unas cuantas ciudades pequeñas, como la que se ve en la pintura de arriba, surgiría la cuestión de qué tipo de gobierno es deseable. En este mundo podría preguntarse el sobreviviente sobre la obra magna de Platón, algo así como un segundo chance, un fresh start. Así que expongamos nuestro punto de vista sobre el filósofo.

Lo primero que podría decir es que la distorsión que se enseña en la academia sobre el mundo clásico es tal, que habría que cambiarle el título a La república por el simple hecho de que es un título inventado. El original en griego era Politeía, cuya traducción sería “régimen o gobierno de la polis”, es decir cómo gobernar una pequeña ciudad-estado. El título La República falsea la mente de Platón ya desde la portada del libro que vemos en las librerías, induciendo la noción de que el autor era un utopista. No era nada de eso. Politeía era la receta de Platón para remediar los malos gobiernos que veía en la antigua Grecia. Su punto de arranque había sido el examen de las ciudades griegas de su tiempo, no de un futuro nebuloso, los cuatro regímenes de entonces: la timarquía, la oligarquía, la democracia y la tiranía.

Imaginemos un mundo à la Lorrain en que sólo los blancos hereden la Tierra. Las librerías, esta vez con imprimaturs que no admitan nada salido de plumas semitas, mostrarían la obra principal de Platón con el título original… Pero eso no significa que debamos considerar al discípulo de Sócrates un proveedor de leyes, un nuevo Licurgo. A esas alturas de la partida es obvio que Platón no vio, ni podía ver, la iniquidad del mundo; de los hombres, de la judería que inventaría el cristianismo y de la revolución industrial.

Por ejemplo, Platón no habla de la necesidad de mantener la sangre nórdica pura, al menos no con la lucidez que tuvieron los nazis. La cerrada polis de los espartanos cumplía más con las leyes de la naturaleza que la abierta polis de los atenienses (en esto Durant se equivocó horrores). Pero ni siquiera los espartanos conocían la fórmula de Pierce: para mantener una cultura aria hay que mantener la etnia aria: y eso sólo puede hacerse exterminando o expulsando de todo no ario.

Pero los extravíos de Platón van más allá. Arriba me quejaba de que el racista típico de hoy día no tiene contacto interno con el mundo de los grandes maestros de la pintura. Otro achaque común en quienes han abandonado al cristianismo es que mantienen residuos infecciosos que ponen a los arios en franca desventaja frente a la judería. Uno de estos residuos es la creencia en la vida postmortem. Quien eso cree no luchará tanto en esta vida como actualmente luchan los judíos, en tanto que cree que tendrá un segundo chance (sea en el más allá o reencarnado).

Los judíos no se masturban la mente con esperanzas ultraterrenas: una de sus enormes ventajas ante nosotros. Pero para ser justos con el cristianismo debo decir que incluso antes del cristianismo Platón ya se masturbaba con tales fantasías, lo que he denominado en esta serie la raíz del baobab. De hecho ¡Platón termina su obra magna sermoneándonos: si nos atenemos a lo que dice y creemos en el alma inmortal, seremos felices!

Como observé en una entrada anterior, en la salvaje destrucción de la mayor parte de los libros del mundo clásico por los judeocristianos, tenía que haber sobrevivido una obra que muchos consideran precursora de la doctrina cristiana del alma humana. Desde este ángulo La república, por usar el falseado título, es anacrónica en muchos otros sentidos. Además de sus masturbaciones postmortem ¿qué caso tiene alabar a Platón cuando no se opuso con la mayor vehemencia posible al incipiente mestizaje de Atenas?

A diferencia de todo rabí que practica una eugenesia innata, Platón ni siquiera dejó descendencia. No fue esposo ni padre. Además, creía que en su república las mujeres podían desempeñar las mismas funciones del varón, incluso las más elevadas. ¡Compárese el feminismo de este filósofo de hace mil cuatrocientos años con lo que hoy día enseñan los judíos ortodoxos de Nueva York! (quienes educan a sus mujeres a que sean Caperucitas).

Quien cumple las leyes de la Naturaleza sobrevive y quien las viola perece. Actualmente los judíos las cumplen y los arios las violan. La raza blanca no se salvará a menos de que haga una crítica destructiva de gran parte de lo que se nos quiere vender como “sabiduría de Occidente”, comenzando por los griegos.

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Published in: on mayo 5, 2018 at 3:22 pm  Dejar un comentario  

Lady Violet de Parrish

lady violet

Published in: on abril 2, 2016 at 4:02 pm  Dejar un comentario  

Mi sacerdocio

A partir de esta entrada sólo añadiré otros textos si veo eventos relevantes en las noticias (eventos más espectaculares que los recientes ataques Jihad en París y en San Bernardino). El hecho insoslayable es que no hay acción relevante en el mundo del nacionalismo blanco. George L. Rockwell fue el último nacional socialista de Occidente al parecer. Ser un auténtico nazi implica formar un partido fascista en Europa o, cosa mucho más difícil, en Norteamérica—algo que los racistas contemporáneos no se atrever a hacer.

Tratar de dialogar, convocar o disciplinar a racistas burgueses que no salen de internet destruye la moral del verdadero fanático: el sacerdote de las 14 palabras. A menos de que estos cobardes se vuelvan valientes, algo improbable en una raza que se da por muerta, debo hacer otra cosa. Ni modo: sin varones arios que ofrezcan una auténtica resistencia al Sistema no tengo más remedio que tratar de cumplir mi sacerdocio al solo.

He aquí lo que planeo como ermitaño. Mis libros [1] sobre cómo tratar a los niños y adolescentes podrían ayudar al futuro estado étnico, cuya capital ya debería estar en Berlín de no haber sido por los anglosajones. Pero este Estado sólo volvería a nacer si esta raza se arrepiente de su imperdonable pecado, si es que eso es posible…


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[1] Me refiero a dos series de varios libros cada una: Exterminio y De San Francisco a Himmler. El primer tomo de Exterminio, como he dicho, ya se encuentra disponible vía la distribuidora Lulu. Según mis cálculos debo escribir otros nueve.

Published in: on diciembre 6, 2015 at 8:00 am  Comments (9)  

Mi duro libro

En mayo de este año ingresé algunas entradas en este blog sobre un libro que estaba escribiendo. Pues bien: lo he terminado y ya se encuentra disponible vía la distribuidora Lulu.

Debo decir que estuve tentado a subir a este blog la versión muy corregida del capítulo sobre el nacionalismo de mi padre; algunos de cuyos no corregidos pasajes había subido en mayo.

No lo haré. El caso es que ningún hispanohablante está dispuesto a discutir conmigo sobre las durísimas cosas que he dicho en este blog. De hecho, de todos los hispanohablantes que he leído o visto el los medios, sólo siento respeto por dos blogueros españoles: Manu Rodríguez y quien escribe en Evropa Soberana.

Un sacerdote de las 14 palabras como yo, sacerdote de la futura religión del hombre blanco, apenas puede tener audiencia en la hora más oscura de Occidente. Sin embargo, sí quisiera reproducir un pasaje medular de mi duro libro:
 
muses

Las catorce palabras

Las catorce palabras son un lema creado por David Lane (1938-2007). La frase en inglés “We must secure the existence of our people and a future for White children” se traduce “Debemos asegurar la existencia de nuestra gente y un futuro para los niños blancos”, a la cual se le puede añadir otra frase de catorce palabras: Because the beauty of the White Aryan women must not perish from the Earth, “porque la belleza de la mujer aria no ha de desaparecer de la tierra”.

Aunque, dada mi consagración a la mujer aria yo me fijo en el segundo eslogan, el primer eslogan de catorce palabras fue inspirado por un enunciado de 88 palabras de Mein Kampf (Volumen 1, capítulo ocho):

Aquello por lo que debemos luchar es para asegurar la existencia y reproducción de nuestra raza y de nuestro pueblo; el sustento de nuestros hijos y la pureza de nuestra sangre; la libertad e independencia de la patria, para que nuestro pueblo pueda llegar a cumplir la misión reservada por el Creador del Universo. Todo pensamiento y toda idea, toda doctrina y todo conocimiento, deben servir a ese propósito. Y todo debe ser examinado bajo ese punto de vista y utilizado o rechazado de acuerdo a su utilidad.

Aunque no soy ario ni teísta, soy lo suficientemente emergente para percatarme de la divina nobleza de este pensamiento al grado de adoptarlo como mi religión personal, que muchos en internet comunican, en código, al escribir la cifra 14/88.

Published in: on noviembre 28, 2015 at 11:39 am  Dejar un comentario  

Respuesta

Respecto a mi pregunta de la previa entrada—:

¿Hay algún escritor español o portugués de siglos pasados que haya dicho que el rezago de sus naciones, comparado con las naciones más arias, se debe a su mestizaje con no arios (mezcla iniciada por los visigodos desde el siglo VII)?

—otro comentador de Stormfront suministró información pertinente sobre lo que buscaba:

Pio-BarojaBaroja había bebido de las fuentes originales de donde parte toda la corriente nordicista: Gobineau, Vacher de Lapouge (creo recordar que cita a Lapouge en varios de sus relatos de ficción), Houston Stewart Chamberlain; y hacía suya la tesis según la cual la grandeza de España, que se apoyaba en los elementos arios y vascos del país había ido perdiendo, con el pasar de los siglos, presencia ante la contaminación progresiva de elementos semitas y medio-orientales, “mediterráneos”. Y abogaba abiertamente por fomentar el resurgir de los primeros y reprimir los segundos, como paso previo para el renacer de su país…

En Ortega y Gasset, quizás por haber estudiado en Alemania, se pueden leer cosas en la línea de lo que buscas en España invertebrada, desde un punto de vista filosófico.

Desde un aspecto clínico, puedes investigar a los doctores Misel Bañuelos (Antropología de los españoles) y Vallejo-Nájera (Eugenesia de la hispanidad). Ambos estudiaron en Alemania en los años 30, claro. Pero después de la guerra, todos estos temas fueron declarados “verboten”, así que cayeron en el olvido.

Sería interesante hacer con los instrumentos científicos del siglo XXI un estudio serio y en profundidad de la huella genética norteafricana y medio-oriental en la Península Ibérica.

Así que los hispanohablantes que tengan, como yo, las 14 Palabras como religión personal, deben leer a Pío Baroja y a estos otros autores.

Published in: on septiembre 9, 2015 at 11:25 am  Dejar un comentario  

Preguntas

La presente entrada es una posdata a “¿Ni uno solo?” Siguiendo esa línea de preguntas, hasta la fecha, después de cinco días de haber puesto un comentario en el sitio de Stormfront en español, nadie me ha contestado esto que pregunté allí:

¿Hay gente en Latinoamérica que tome las 14 palabras con tanta seriedad que estén pensando no sólo en emigrar a regiones más blancas, sino que quieran hacer una carrera dura de activismo pro blanco en la nación blanca a reconquistar?

Hago esta pregunta porque, en la blogósfera angloparlante, veo que casi todos los “racistas” no salen de sus casas sino que se limitan a internet. (Las recientes manifestaciones defendiendo la bandera confederada en Norteamérica no son abierta y orgullosamente racistas como lo eran, digamos, las manifestaciones de George L. Rockwell cuando yo era un niño.) La verdad es que dudo que existan racistas hispanohablantes más consistentes que esos angloparlantes con quienes me topo a diario en internet, pero quería comprobarlo en Stormfront.

Allí también pregunté: ¿Existe tal cosa como un intelectual hispanohablante que haya hablado sobre el mestizaje latinoamericano de manera tan clara como lo hicieron Hitler (en español: aquí), Rockwell (en español: aquí), Pierce (en inglés: aquí) y Kemp (en inglés: aquí)?

Respecto estos últimos, William Pierce y Arthur Kemp, la tesis de sus respectivos tratados es que la mezcla racial destruyó no sólo las civilizaciones del Mundo Antiguo, incluyendo la civilización grecorromana (*), sino que incluso demeritaron el mundo ario en la península ibérica desde el siglo VII y sobre todo en Portugal un milenio después (véase por ejemplo: acá, en inglés).

Hasta donde sé, ningún hispanohablante ha dicho las cosas en forma tan clara: el mestizaje ha sido el Coco de las civilizaciones que originalmente fueron arias, el mundo visigodo en la península ibérica incluido. ¿Me equivoco? ¿Ha habido alguien?

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(*) Tómese en cuenta que los antiguos griegos y romanos eran nórdicos, antes de que se mezclaran—confiéranse los artículos de Evorpa Soberana en castellano: aquí y aquí.

Published in: on agosto 8, 2015 at 4:55 pm  Comments (1)  

¿Ni uno solo?

castas_moriscaLa mejor prueba de que los criollos de las Américas han estado dormidos en una falsa Weltanschauung es que ningún intelectual, que yo sepa, ha criticado el mestizaje como el factor primordial del rezago en esta parte del continente.

En caso que me equivoque y que desde hace medio milenio haya habido algún escritor criollo, o español, que se haya quejado, háganmelo saber por favor.

Posdata del 22 de julio

¿Qué individuo en el mundo hispanohablante cree en “las 14 palabras”? Véanse estas imágenes de ninfas en Facebook, conjuntamente con el enunciado en inglés de las 14 palabras (y nuestros comentarios), para entender la pregunta.

Lo más grave es que, me estoy percatando ahora, no sólo los criollos americanos están “durmiendo”, sino los blancos ibéricos por igual (véase mi última entrada en inglés sobre el tema).

Published in: on julio 13, 2015 at 11:26 am  Comments (15)  

Autores básicos

No cabe duda por qué los occidentales en general y los hispanohablantes en particular estamos enchufados a la Matrix que nos controla. ¿A cuántos de los siguientes intelectuales e historiadores ha escuchado usted, al menos, nombrar (apostaría que a ni un solo)?

He aquí una lista de diez autores de esencial lectura para todo aquel que desee entender el punto de vista de este blog: autores que el sistema que nos mantiene dormidos en la corrección política no admite, siquiera, su misma existencia:

1. Madison Grant  (1865-1937)

2. Lothrop Stoddard (1883-1950)

3. Wilmot Robertson (1915-2005)

4. William Pierce (1933-2002)

5. David Irving (1938-  )

6. Philippe Rushton (1943-  )

7. Kevin B. MacDonald (1944-  )

8. Michael O’Meara (1946-  )

9. Guillaume Faye (1949-  )

10. Tom Sunic (1953- )

Published in: on mayo 24, 2012 at 12:30 am  Comments (2)  

Nacionalismo blanco

apollo_sauroctonusMi apellido es francés y, aunque nací en Méjico, perfectamente puedo pasar por un europeo mediterráneo; aunque no por alguien con piel tan prístinamente blanca como la de un nórdico, ario o anglosajón.

No obstante, un insólito hallazgo sobre la dilución demográfica tanto de blancos mediterráneos como de nórdicos transformó mi vida interna. Me refiero a la importación masiva de no caucásicos a Occidente. Tal reemplazo de población amenaza de extinción a los especímenes más bellos de Homo sapiens.

Visualicemos en nuestra mente la situación actual en un diagrama de pie. La raza blanca cubría más del 30 por ciento de la población mundial cuando nació mi abuela. Nuestra generación, resultado de la llamada liberación sexual de los años sesenta, se redujo al 15 por ciento y la tendencia es que nos encogeremos al 5 por ciento. Este invierno demográfico es un tema censurado en los medios de comunicación. Entender el tabú me movió a subir una cantidad de entradas en mi blog en inglés, The West’s Darkest Hour.

El reemplazo de población que actualmente se perpetra en Europa, Norteamérica y Australia es la mayor traición en toda la historia de las elites contra su pueblo. Tal política migratoria a la par de nuestra suicida tasa demográfica se debe a una ideología que se ha adueñado de la cultura occidental, la cual muchos llaman “liberalismo”: una suerte de comunismo genético.

Lo leído hasta la fecha en los blogs de los críticos del liberalismo me ha hecho ver que, a menos de que nos secesionemos para crear un Estado étnico dentro de los Estados Unidos, o de que expulsemos a los millones de migrantes de Europa, el hombre blanco se conduce irremediablemente a la extinción.

Dado que combatir semejante traición requiere de cada onza de nuestra energía, el tema del maltrato a la infancia, que tantos años me costó entender, ha pasado a segundo plano. Eso no significa que me haya olvidado de lo que originalmente me motivó a escribir. Significa que de ahora en adelante lo que escriba tendrá como punto de partida la hora más oscura de Occidente: más oscura incluso que la caída del Imperio Romano ya que la gente de descendencia europea no estuvo entonces amenazada de extinción.

Published in: on mayo 25, 2011 at 1:01 am  Comments (6)