Intelectuales anti-blancos

Mejico es un país indigeno-mestizo y antiblanco, desde sus orígenes. Es una tristeza que la escasa población blanca que vive aquí no se quiera dar cuenta de eso y se ofenda si le comentas la verdad.

Fabian

 
Fabian no se refiere a la Nueva España sino a la nación que surgió con el movimiento de independencia. Tan cierto es que Latinoamérica es implícitamente anti-aria que basta escuchar a sus intelectuales. En una reciente conversación (pulsar aquí) entre Mario Vargas Llosa y Oppenheimer, el premio Nobel dijo a propósito de Donald Trump:

…toda forma de racismo implica, digamos, la posibilidad de una violencia enorme. Eso está detrás de toda la campaña ésta, racista—clarísimamente racista de Donald Trump contra los mejicanos, contra los inmigrantes, eh, con la idea de que puede existir una sociedad de razas puras, de razas blancas ¡ja! Es una cosa tan absolutamente anacrónica y estúpida que da un poco de pena… Jamás será el candidato de los republicanos.

Este perfecto idiota latinoamericano no parece percatarse de que la migración de color al norte blanco ha sido la más masiva de toda la historia—¡60 millones en medio siglo! (fuente: aquí).

Póngase especial atención a las palabras de Vargas Llosa “con la idea de que puede existir una sociedad de razas puras, de razas blancas ¡ja!” Aparentemente la idea de los chinos y los japoneses de no aceptar migración de etnias cafés, negras o blancas es natural. Pero ¡ay si se les ocurre lo mismo a los arios! La ideología subyacente de Vargas Llosa es claramente antiblanca, como la de Octavio Paz (véase: aquí) en tanto que ambos implican que, a diferencia de los orientales amarillos, los occidentales blancos no tienen derecho a un suelo propio.
 
Posdata del 5 de mayo de 2016

Paz murió en 1998 pero su postura es común entre los intelectuales mejicanos de hoy día. En la entrevista de CNN entre Carmen Aristegui y Krauze celebrada ayer (pulsar aquí), Krauze comentó, a propósito de la virtual nominación republicana de Trump (nominación que por cierto refutó la tonta profecía de Vargas Llosa):

Bueno Carmen: Primero creo que en los Estados Unidos estamos viendo una prueba más de la degradación de la sociedad americana. Porque un sector de la sociedad americana indudablemente pues está mostrando su verdadera faz. Y la está mostrando por ejemplo en el fanatismo de las armas, en el tema de las drogas y en la resurrección de algo que estaba allí en el fondo, siempre; sobre todo en los estados del centro y sur de los Estados Unidos que es el racismo y el nativismo. Digamos que los instintos más bajos de la cultura y de la historia de los Estados Unidos, están emergiendo.

Yo diría que el racismo y el nativismo son los instintos más altos de la cultura americana (véase el prefacio al libro que edité en inglés: acá). No me sorprende el astronómico doble rasero de este judío mejicano: apoyar a Israel, una nación que sólo admite a judíos étnicos, y condenar a toda nación aria que sólo quiera admitir a blancos étnicos (que ni siquiera es el caso de los EE.UU.). Prosigue Krauze:

En Europa tenemos ejemplos de “Trumps” en Francia con Marine Le Pen; en Hungría, en Polonia: que tienen las mismas características de buscar cerrar los países; son enemigos de las emigraciones; de la inmigración. Son enemigos del Otro. trump? Predican el odio al Otro.

Y además lo hacen desde una posición de un líder carismático que promete soluciones providenciales, inmediatas, pero que siempre como te he dicho predica desde el odio.

Qué soberana estupidez. Actualmente los cuarenta y tantos millones de musulmanes que “emigraron” (en realidad invadieron) a Europa representan un peligro de guerra civil más tarde en este siglo, cuando la demografía con los nativos blancos se empareje dadas las diferentes tasas de natalidad entre los dos grupos.

La islamización de Europa aparte, este diagrama del invierno demográfico para los blancos (véase: aquí), debido precisamente a las políticas de migración masiva de las que Krauze y Vargas Llosa no dicen ni pío, lo dice todo. Sigue el rollo de Krauze a la Aristegui:

Si a eso le aúnas los elementos que ya bosquejé—sobre todo el tema del racismo. Yo le doy mucha importancia a que los peores instintos de Estados Unidos surgieron como respuesta a la presidencia finalmente democrática, moderada, inteligente de un… hombre de color, Obama.

Nada más alejado de la realidad. El negrito cucurumbé ha endeudado más a su país (va para $20 trillones de dólares de deuda) ¡que todos los previos presidentes gringos juntos! Sobre Obama en general véase también lo que se escribe en The Occidental Observer (aquí). Prosigue Krauze:

Pero que [en] una parte del movimiento de la simpatía a Trump está fincado el odio que un sector importante del electorado republicano tiene hacia Obama no me cabe la menor duda. Porque [por] los ocho años… vivieron del agravio terrible ante los ojos de estos nativistas defensores de la piel blanca y de la pureza racial de los Estados Unidos de ver a un hombre de color en la Casa Blanca, y además hacerlo tan bien como lo ha hecho, en términos generales.

¿Te cae? Para nosotros Obama es poco más que un chimpancé al que hay que ajusticiar, como escribí en un artículo en inglés sobre “la mujer roja” de Juego de Tronos (aquí).

Después de la muerte de Octavio Paz, la influencia de Krauze✡ en Méjico ha sido enorme a través de su revista de artículos “de fondo” y de Clío: una editorial que incluso saca programas “culturales” en la televisión.

Published in: on diciembre 3, 2015 at 2:12 pm  Comments (4)  

Miguel Hidalgo y Costilla ✡

—el judío étnico—

 
El caudillo insurgente José María Morelos tenía genes negros, lo mismo que su lugarteniente, el general Vicente Guerrero.

Se dice que, como mulato, para evitar ser señalado en ciertos círculos, cubría su cabello rizado—herencia negra—con el legendario paliacate que adorna su cabeza en cada imagen que lo representa.

Todo esto, incluyendo el hecho que los genes africanos han sido amalgamados dentro del DNA actual del mejicano, me lo ocultó el sistema por décadas. (Véase, en la sección de comentarios de esta entrada, un didáctico video en YouTube narrado precisamente por un negro norteamericano.)

miguel-hidalgo Pero hoy 16 de septiembre debo decir que, en el periódico mejicano La Jornada del 18 de septiembre de 2007, Humberto Moreira Valdés, gobernador del estado de Coahuila, aseguró que la imagen visual de Miguel Hidalgo y Costilla, el “Padre de la Patria” tampoco corresponde a la realidad. Dijo que la imagen que los mejicanos ven (como en la estampa de arriba) se debe a la insidia de Maximiliano, quien hizo posar a un sacerdote belga para darnos una imagen apócrifa de Hidalgo: la imagen de un europeo ario.

En los primeros retratos hablados de Hidalgo éste aparece con nariz ganchuda, como un arquetípico judío. La comunidad judía en Méjico, tan obsesa con sus genealogías, por fin ha reconocido que el cura Hidalgo era hijo de judíos conversos.

Published in: on septiembre 16, 2015 at 1:00 pm  Comments (1)  

Viles mentiras en los diarios mejicanos

Hace unos días escribí molesto sobre el hecho que, en castellano, no hay prensa realmente tradicionalista—esto es: que defienda a Occidente y a la gente blanca—; y en la sección de comentarios denuncié brevemente las mentiras del periódico mejicano Reforma.

Bien: en el artículo “Cunde indignación por Ferguson en la ciudades de EU” de la Sección Internacional de hoy, Reforma anda otra vez a las andadas tergiversando de manera increíblemente deshonesta lo sucedido ayer en Ferguson, Missouri después del fallo que exoneró a un policía blanco que se defendió ante un negro que embistió hacia él.

La nota de Reforma sin autor (“Reforma Staff”) miente porque omite la conducta criminal del negro Michael Brown:

Ni una sola vez el artículo de Reforma nos dice que es una mala idea drogarse con marihuana y cometer un robo a mano armada, como lo hizo Brown. Ni una sola vez Reforma nos dice que es una mala idea darle un puñetazo a un policía. Ni una sola vez Reforma nos dice que es una mala idea tratar de agarrar la pistola de un oficial. Ni una sola vez Reforma nos dice que es una mala idea embestir hacia un policía que ya ha disparado algunos tiros. Las personas que hacen esas cosas, cualquiera que sea su raza, tienen una excelente oportunidad de recibir un disparo: y eso es exactamente lo que sucedió.

Reforma y la demás prensa para hispanohablantes es un verdadero asco. Sugeriría que dejaran de leer los diarios en castellano. Aprendan inglés y lean, en su lugar, lo que los disidentes del sistema escriben en la blogósfera. (En el caso particular de lo sucedido ayer en Ferguson, véanse los enlaces de mi blog en inglés: aquí.)

Published in: on noviembre 25, 2014 at 12:47 pm  Comments (1)  

Dos notas

diaz-ordazCuando alguien alega que un escritor es de “extrema derecha”, reemplacen en su mente “extrema derecha” por “extrema izquierda” para ubicar adecuadamente al autor en cuestión. Después de la Segunda Guerra Mundial no ha habido prensa auténticamente tradicionalista en Occidente. De existir escritores de ultraderecha, leeríamos notas de autores a ambos lados del Atlántico soñando con construirle un monumento a Gustavo Díaz Ordaz… ¡en la UNAM!

Aún así, es interesante leer de cuando en cuando lo que se dice en los medios—todos liberales y de izquierdas en realidad, a pesar de los alegatos. En junio dije que no leía los periódicos mejicanos. Es cierto, pero la nueva revuelta estudiantil a raíz de los 43 desaparecidos despertó mi curiosidad por algunas notas de opinión. Dos artículos que Reforma publicó esta semana llamaron mi atención. El martes Roger Bartra dijo:

La coyuntura es muy compleja y tiene múltiples facetas. Una de ellas está marcada por la desmodernización de la izquierda en Guerrero, donde vemos una sangrienta confrontación entre dos corrientes políticas; por un lado, la posición ultraizquierdista de los estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa y sus aliados; por otro lado, el poder municipal de Iguala, en manos de personajes siniestros impulsados originalmente por el PRD. Los primeros viven fuera de la realidad, en un mundo dogmático, revolucionario y radicalizado que tiene sus antecedentes en los movimientos guerrilleros de Lucio Cabañas y Genaro Vázquez.

Ayer, Christopher Domínguez Michael escribió:

Algunos de los analistas indignados por la suerte de los normalistas de Ayotzinapa hablan de “crimen de Estado” omitiendo señalar al PRD como principal responsable, aun sea por dolosa omisión. Les avergüenza, pero no lo dicen, que por primera vez en su historia, la izquierda mexicana participe en un presunto asesinato colectivo de esa magnitud.

Yo no me pongo de parte ni del PRI gobierno, ni del PAN ni del PRD ni de la facción ultraizquierdista de los estudiantes que actualmente se manifiesta en las calles y carreteras. Todos serán barridos con el colapso del dólar que se avecina.

Published in: on noviembre 22, 2014 at 1:00 pm  Comments (1)  

Intelectuales estúpidos

No leo los periódicos mejicanos. Pero como uno de ellos, Reforma, llega a la casa de mis padres, hoy le eché un ojo a una columna editorial y a la primera plana del de ayer.

Al igual que los países de Occidente, Méjico se encuentra en las últimas de la degeneración. En uno de los artículos de The Fair Race’s Darkest Hour que compilé el autor mostró por qué la aceptación de la homosexualidad abierta, fuera del clóset, es algo nocivo para la salud de nuestra raza y no repetiré sus razones aquí (salvo insistir que la palabra “homofobia” es nuevahabla). Quienes estén interesados en el tema habrán de leer The Fair Race, que acaba de salir a la red y que actualmente lo están leyendo un buen número de angloparlantes.

En las palabras finales de una editorial de Reforma, “Homofobia y estupidez” que salió hoy, Jesús Silva-Herzog dijo algo que no pasaré por alto. Cataloga de “expresión primitiva, prejuiciosa, ignorante” a la postura de un senador “homófobo” (palabra orwelliana de Silva-Herzog y muchos otros) que desaprueba el llamado matrimonio homosexual.

Se me ocurrió escribir esta breve entrada porque en el mismo Reforma ayer salió una nota en primera plana diciendo que, a diez años de la mega-marcha en contra de la violencia, ésta ha incrementado exponencialmente en la gran metrópoli mejicana.

Al parecer, los estúpidos intelectuales mejicanos, de los cuales Silva-Herzog es uno entre cientos, no han atado los cabos.

crimenMexicoLa causa de la galopante violencia en Méjico estriba en el mismo Principio de No Discriminación que aqueja a Occidente desde la Revolución Francesa. La violencia en el país de Silva-Herzog y la aceptación de los jotos como gente normal tienen exactamente la misma etiología: no discriminar por raza, género o preferencia sexual.

Además de mi traducción del artículo sobre la no-discriminación—uno de los artículos que aparece en The Fair Race—véase aquí por qué la falta de discriminación racial ha causado la violencia mejicana.

(A propósito, ésta es la unica entrada en que subrayo las palabaras que vienen con enlaces, en tanto que algunas laptops no los resaltan debidamente.)

Published in: on junio 23, 2014 at 10:51 am  Comments (3)  

Colegio Madrid

Cuando cursé dos años en el Colegio Madrid de la Ciudad de Méjico de 1973 a 1975, el “Madrid”, como le decíamos, era en su mayoría una preparatoria de gente criolla.

Hoy recibí un shock al ver a catorce invitados de mi sobrino Emiliano. Salvo una de sus compañeritas todos eran morenos.

El Madrid solía tener fama de ser escuela de los hijos de los refugiados españoles; refugiados de la guerra civil de los años treinta del siglo XX. Recuerdo que incluso había un par de rubios con cabello escandinavo (color amarillo canario).

Qué claro está que la ideología que me inculcaron en esa escuela de rojillos es indiferente a la preservación de la gente blanca…

Published in: on febrero 16, 2014 at 10:42 pm  Dejar un comentario  

España y su literatura

libro de cholitaEn mi blog en inglés, The West’s Darkest Hour, subí cinco entradas sobre literatura española, siempre haciendo referencia al libro de texto de mi maestra, Soledad Anaya Solórzano (1895-1978). Recuerdo con cariño que le llamábamos “Señorita Anaya” en el primer lustro de los años setenta. Ahora simplemente la llamaré por su apellido o como la gente que la tenía en alta estima le llamaba.

En una reunión del año pasado aquí en la Ciudad de Méjico, a la que asistieron algunos nacionalistas criollos, Alberto me preguntó de qué estructura nacional podríamos agarrarnos quienes creemos en la raza caucásica en este país. Le respondí que no hay nada de donde agarrarse y quisiera explicar por qué.

Ni España ni Nueva España han tenido una adecuada conciencia racial, al menos no después de que los godos ibéricos comenzaran a mezclar su sangre con no arios. La España franquista pudo haber sido fascista pero, a diferencia de los alemanes, el racialismo no se encontraba en su agenda. En el caso de Nueva España mis relecturas del libro de Anaya me mostraron algo similar.

En las páginas 28-31 se relata la fascinante historia del rey Rodrigo y la pérdida de España en el siglo VIII. (Tómese en cuenta que a esas alturas la pasión visigoda por mantener limpia su sangre ya había sido mermada con tres siglos de cristiandad.) El primer shock que recibí al leerlo es que en esta leyenda no se culpa a los judíos de haber abierto las puertas a la invasión musulmana ¡sino a una venganza entre blancos ibéricos! Algo similar cuenta Anaya en las páginas 40-47, otra gema semilegendaria de las primeras letras españolas. De hecho, otra venganza entre blancos ibéricos que resultó en la decapitación de siete muchachos blancos por orden de un moro. El final “feliz” llega cuando un mestizo entre blanco y moro, hermanastro de los decapitados, se venga no contra el moro, sino contra el cristiano que presumiblemente causó todo el desmán.

Más perturbador fue releer en la página 65 de Literatura Española que Anaya escribiera de El Cid como “el que es terror de moros y cristianos”. (En la historia real, independientemente del Cantar del Mío Cid, ¡Rodrigo Díaz de Vivar había guerreado bajo las órdenes de unos jefes moros en Zaragoza después de haber caído de gracia ante el rey castellano Alfonso VI!)

El capítulo sobre La Celestina es el más largo en el libro de Anaya, quien nos explicó en clase las razones de su longitud: quería más bien que omitiéramos esa lectura y nos volcáramos en la inmortal novela de Cervantes. No deseo comentar mucho sobre La Celestina salvo enlazar lo que dije en este comentario en mi entrada en inglés sobre tan influyente libro, que por cierto leí este mes.

Lo que Anaya dice de los frailes misioneros en América a partir de la página 314 corrobora lo que he escrito sobre el “problema cristiano”, al cual considero más grave para preservar a la raza blanca que el problema judío. Esas páginas también muestran que el estúpido ídolo de mi padre, Bartolomé de Las Casas (acaso hijo de conversos), se movió en aguas antiblancas y antioccidentales y estamos hablando de aguas movidas por cristianos y blancos ibéricos. (En mi radical opinión, toda meta-ética al sur del Río Bravo contraria a lo que los gringos hicieron con los pieles rojas es “antiblanca”, especialmente la piedad cristiana de los frailes hacia los indígenas.) Ya desde la página 287 del libro de Cholita, como le decíamos tres compañeros de escuela a Anaya, se muestra que la criolla Sor Juana, tan idealizada por Octavio Paz y tanto mejicano, ¡se ponía de parte de los zambos, los indios y los negros de Nueva España!

Al llegar a la página 382 vemos cómo se desarrollaron las letras hispanas modernas a partir de la lírica medieval. El caso es que el teatro español de la época de oro—Lope, Tirso, Alarcón, de la Barca—no habla de raza o épica lucha contra los moros. Más bien, se comenzó a llevar a la “pantalla” de aquel entonces a cuentos medievales como el de los Siete Infantes de Lara, los decapitados mencionados arriba: cuento de “honor” que termina con un híbrido entre blanco y moro en el poder. Es fundamental mencionarlo porque muestra que, después de que la conciencia étnica de los visigodos fue apagada debido al cristianismo que se impuso en el siglo V en la península, no ha habido sustancial conciencia racial entre los españoles y portugueses. Por eso digo que no hay nada de qué agarrarse.

Pensemos en la obra de teatro La estrella de Sevilla por ejemplo, que algunos atribuyen a Lope. Malo está cuando una obra termina con la “estrella” de la trama, una auténtica ninfa aria, entrando a un convento en lugar de reproducirse. Los judíos jamás tendrían monasterios para sus mujeres. Recuérdese que Kevin MacDonald afirma que los blancos tienen más tendencia al idealismo moralizante que otros (un quijotesco sentido del honor a mi modo de ver; de hecho “España es Quijote” según varios comentadores españoles de la obra).

En las página 428 y siguientes me sorprendió ver que en la Nueva España del siglo XVIII había indigenismo entre los jesuitas (en los que posteriormente se inspiraría Hidalgo). Estos eran humanistas del siglo anterior a la gran traición antiespañola de la que habla Vasconcelos en su Breve historia (que he citado en este blog). Al leer a esta gente resulta obvio que había algo inicuo en los criollos incluso en tiempos en que Nueva España era judenfrei, libre de judíos.

Igualmente aberrante fue enterarme en la página 463 del libro de Cholita que “mestizos y criollos”, esto es, apiñonados y blancos, leían la literatura que produciría la independencia. En 1821 Francisco Manuel Sánchez de Tagle por ejemplo, en su surrealista acta de la independencia habla de “La Nueva Nación Mexicana, que por trescientos años ni ha tenido voluntad propia ni libre el uso de la voz, sale de la opresión en que ha vivido” (página 473). ¡Como si el Méjico independiente fuera la restauración del imperio azteca pero ahora un imperio azteca para indios, mestizos y criollos!

Naturalmente, toda esta locura antiblanca que se elaboraba por los mismos criollos no podía terminar sino en figuras como Manuel Altamirano, indio puro y partidario de Juárez cuyas cenizas fueron trasladadas a la Rotonda de los Hombres Ilustres después de haber muerto en Italia, como cuenta Cholita en la página 511. (Anaya por cierto no era racista como yo y aquellos que platicamos en la reunión mencionada al inicio de esta entrada.)

La página 513 me hizo pensar que el idiota de Justo Sierra ignoraba que es imposible “educar” a los nacos para que éstos lleguen a niveles europeos de cultura en tanto que su coeficiente intelectual yace muy debajo del nuestro. (La nieta de Sierra, Cristina Barros, quien fuera directora del Colegio Madrid donde yo estudiaría después de graduarme de la escuela de Cholita, ignoró este dato fundamental a lo largo de toda su carrera como pedagoga.)

En la página 552 de Literatura Española me llamó la atención la línea “Hidalgo predicando el exterminio” de los españoles en Méjico, salida de la pluma de Salvador Díaz Mirón. Y en la página 562 y siguientes releí un texto en que Rubén Darío contrasta los nacos de su tierra con “una muchacha blanca” comiendo uvas.

“Y sobre aquel fondo de hollín y carbón, sus hombros delicados y tersos que estaban desnudos, hacían resaltar su bello color de lis, con un casi impenetrable tono dorado”.

Menuda diosa…

Dime qué dioses adoras y te diré quién eres.

En otro capítulo del libro El Sacrificio Humano que he estado reseñando, Marie Areti-Hers, la autora del artículo sobre el sacrificio humano de los toltecas-chichimecas, dice que para “penetrar en la oscuridad” de esa cultura uno debe tomar en cuenta la compleja estatua que la representaría en su encarnación posterior, “la summa teológica encerrada en las imágenes formidables de la Coatlicue” (pág. 241).

Los españoles pusieron a la Virgen de Guadalupe, la actual diosa de los mexicanos, en el Cerro del Tepeyac. Pero lo que se les oculta a los niños mexicanos en las escuelas es que justamente en ese cerro los aztecas adoraban a su diosa. ¡Y qué diosa…!

La imagen vale más que mil palabras. La fotografía de abajo muestra una representación de 2.7 metros de la madre del principal dios azteca en el Museo de Antropología:

diosa-azteca

Como he escrito en otro lugar, la Coatlicue tenía su falda de serpientes entretejidas (náhuatl: cōātlicuē, coatl, serpiente; cueitl, falda). Véase su collar en medio formado de un cráneo flanqueado de manos y corazones mutilados; sus dos grandes víboras besándose en el lomo formando un espantoso hocico ya que sus hijos la habían decapitado y el rostro original no aparece, hocico que también nos mira sonriente; además del culebrón fálico que le cuelga entre sus patas en forma de garras, ya que según la imaginería azteca su diosa predilecta—en las casas de Tenochtitlan había más estatuillas de la Coatlicue que de su hijo Huitzilopochtli—se alimenta de cadáveres. Y la diosa devoradora de corazones y sangre humana era diosa de la fertilidad y de la tierra (lugar donde se entierran los cadáveres).

La imagen de arriba ha perdido el color. ¿Cómo habrá lucido pintada en violentos colores en su templo precolombino? Su aspecto era tan terrorífico que las indias bajaban la cabeza para evitar hacer contacto ocular con el monstruo cuando le ofrendaban bellas flores.

Y no sólo flores… Como digo en mi libro, se dice que aplacaban a la diosa con sacrificios de infantes.

No es de extrañar que los españoles hayan escogido precisamente el cerro de Tonantzin-Coatlicue, que solía albergar a tan formidable estatua, para implantar a una Guadalupana que habían copiado de la virgen española con el mismo nombre.

Sólo así lograron desterrar el culto azteca a la madre terrible.

Published in: on diciembre 10, 2013 at 4:43 pm  Comments (2)  

Los “griegos de América”

En su artículo “El sacrificio humano en la parte central del área maya”, páginas 169-193 de El Sacrificio Humano en la Tradición Religiosa Mesoamericana, Stephen Houston y Andrew Scherer escriben:


Algunos ejemplos [frescos murales] de Piedras Negras, Guatemala, muestran un cuchillo con nudos de papel y penacho de pluma y la víctima sacrificial, con su corazón tal vez ya extraído, reclinada encima de un bulto de papel para una quema de ofrenda.

El tamaño reducido de los personajes suscita la posibilidad de jóvenes o infantes, cuyos pechos se abren con mayor facilidad por su índole cartilaginosa. Por tanto, hay una serie de imágenes con infantes en platos, cuyos pechos muestran un pequeño corte sobre el corazón (por ejemplo, el famoso plato del Popol Vuh, K3395). Pero no todas son simples representaciones. En 1985, como miembro del Proyecto Caracol, en Belice, Stephen Houston excavó una cripta reutilizada con al menos 25 individuos, donde encontró en cuerpo de un neonato encima de un plato.

A propósito, es notable la presencia de fuego en escenas de niños, tal como en un mural de una jamba de Tohcok, Campeche, así como otra en la Estela 3 de Yaxhá, Guatemala. La primera imagen traza la forma de un cuerpo encima de un incendiario, atados de leña con cabeza ajaw que corresponden al signo para las casas de los fundadores de las dinastías, principalmente aquellas vinculadas con la preeminente ciudad de Teotihuacan.

La segunda ilustra los vestigios de un cuerpo humano en un plato sostenido por palos en forma de cruz. De arriba caen granos de incienso, ch’aaj en el idioma ch’oltiano de la mayoría de los textos clásicos; desde abajo ascienden nubes de fuego. Por medio del signo para “madera”, , inscrito al lado del rasgo, se indica que el plato también se quemará.

Maya vase K1645

Un vaso documentado por Justin Kerr explica el contexto mítico de estos hechos históricos (K1645). Dos personajes suplicantes, el primero quizás atado como cautivo, al menos colocado en una postura sumamente incómoda, enfrenta a dos bultos con cabezas de dioses, una escena que aparece en otros vasos, aunque con diferentes fechas y otros acompañantes. El verbo “nacer” sihyaj, sugiere que Chahk, el dios de la lluvia, y el llamado dios de “Pax”, son recién nacidos. En el vaso K1645, los suplicantes son ch’ajoomtaak, “los que esparcen incienso”. El primer personaje lleva los atributos del ch’ajoom, “esparcidor de incienso”, incluso una diadema distintiva y un vestido de hojas secas.

Los dos suplicantes ofrecen a los bultos entronizados un objeto denominado como “su pie”, yook, tal vez en referencia al andamio de madera que sobresale en la estela de Yaxhá. El nexo con los incendios se aclara con la presencia del incendiario atrás del andamio. A diferencia de otros niños sacrificados, el infante parece estar vivo.

poor-maya-kid

Como en varias sociedades mesoamericanas, la imagen de un acto sobrenatural puede funcionar como un modelo básico para los ritos dinásticos. Hay un paralelo en la evidencia del sacrificio por fuego, una tortura con fines mortales, aplicado por un dios a la espalda de otro…

La presencia de infantes encima de los platos, especialmente en contextos de way o coesencias de gobernantes mayas, indica que se trata de una “comida” especial. Por lo general, la comida de los way era de naturaleza muy distinta a la de los seres humanos, con énfasis en manos, ojos, huesos y, en este caso, los suaves cuerpos de los niños.

[Arriba recogí pasajes de las páginas 170 a 173. A continuación capturo un pasaje de la página 182, en que los autores hablan de otro tipo de sacrificios mayas:]

La presencia de mujeres y niños indica que estos individuos no eran enemigos combatientes y sugiere con fortaleza un contexto sacrificial, aunque quizás uno con significado político más amplio.

Varios cráneos de Colhá muestran marcas de cortes finos y sin sanar, de manera particular alrededor de las órbitas de los ojos, lo cual sugiere que algunos de estos individuos fueron desollados, ya sea poco antes o después de la muerte. El desollamiento de la cara es compatible con las imágenes iconográficas de la decapitación que muestra mutilación sustancial, particularmente de los ojos. Aunque es muy probable que gran parte de ésta ocurrió post mórtem, debemos preguntarnos si al menos algunos de estos traumas fueron infligidos antes de la muerte para maximizar el sufrimiento de aquellos a punto de ser ejecutados.

Published in: on diciembre 6, 2013 at 12:19 am  Comments (1)  

El niño sacrificado

Hace poco adquirí El Sacrificio Humano en la Tradición Religiosa Mesoamericana, tratado académico de 2010 que, entre muchas otras cosas, arroja luz sobre la fotografía de Héctor Montaño en un capítulo de mi libro (la foto que puse arriba de la nota “Los restos de un niño sacrificado a Huitzilopochtli en Templo Mayor”).

La reproduzco de nuevo:

sacrificado a Huicho

En el artículo de El Sacrificio Humano, “Huitzilopochtli y el sacrificio de niños en el Templo Mayor de Tenochtitlan” de Leonardo López Luján, Ximena Chávez Balderas, Norma Valentín y Aurora Montúfar (páginas 367-394), los autores nos dicen:

Todo indica que este depósito es la expresión material de una ceremonia sacrificial multitudinaria motivada por la devastadora sequía del año 1 Tochli, correspondiente a nuestro 1454 y consignada en buen número de anales indígenas. La presencia de la Ofrenda 48 en la esquina noroeste del Templo Mayor coincide plenamente con las fuentes documentales del siglo XVI… (páginas 367-368).

Durante tales ceremonias [a Tláloc], sujetas al calendario o realizadas en momentos de crisis, los niños eran simbólicamente asimilados a los asistentes enanos y deformes de la lluvia, en tanto que las profusas lágrimas que derramaban al ser inmolados servían como un augurio esperanzador de copiosas precipitaciones. El minucioso estudio que Michel Graulich ha publicado recientemente sobre el sacrificio humano entre los mexicas indica que, por lo regular, los elegidos eran niños regalados o vendidos por sus padres…, pequeños esclavos ofrecidos por señores y gente pudiente, infantes comprados fuera de la ciudad o hijos de prisioneros de guerra. Hay menciones, además, de que los reyes y los señores responsables en cierta medida del buen funcionamiento de los meteoros, destinaban a sus propios retoños al téhcatl durante sequías o inundaciones, o para lograr ricas cosechas (páginas 368 & 370).

El análisis tafonómico

Numerosas huellas de corte en las costillas de ambos lados de la caja torácica, así como de fracturas peri mórtem producidas por la misma acción cortante… A nuestro juicio, este conjunto de evidencias es suficiente para concluir que el niño de la Ofrenda 111 murió durante una ceremonia sacrificial en la que se extrajo su diminuto corazón (páginas 377-378).

El sacrificio de niños, la guerra y Huitzilopochtli

No todos los sacrificios de niños estaban vinculados con las divinidades de la lluvia y la fertilidad. Algunos documentos históricos nos revelan que las personas que se encontraban en situaciones de adversidad, que habían perdido su libertad o que sufrían una terrible enfermedad prometían entregar a sus hijos a cambio de su salvación. En otros casos, se cobraba la vida de infantes justo antes de las confrontaciones bélicas (páginas 381-382).

En páginas siguientes los autores mencionan a los cronistas como fuentes complementarias a lo que la arqueología reciente descubrió; cronistas y crónicas como López de Gómora, la “Relación de Coatepec y su partido”, fray Antonio Tello, fray Diego Durán y fray Bernardino de Sahagún.

Es agradable ver que la ciencia moderna corrobora, no desmiente, lo que los españoles decimosextos habían atestiguado.

Published in: on noviembre 30, 2013 at 12:22 pm  Dejar un comentario